La sabiduría Zen
Un vendedor ganó un viaje a grecia por conseguir el objetivo de ventas de la empresa. Una vez allí, decidió visitar un monasterio en lo más alto de un acantilado de la zona. Al llegar, la única forma de subir al monasterio era mediante una cesta suspendia por una cuerda que los monjes tiraban y sujetaban con todas sus fuerzas.
El paseo por ese acantilado escarpado subido a la canasta era aterrador. El vendedor, empezó a ponerse muy nervioso a medio camino, al ver que la soga que los sujetaba al monje y a él era bastante vieja y estaba algo desgastada.
Con voz temblorosa le preguntó al monje: ¿Con qué frecuencia cambian la cuerda? a lo que éste que, estaba en plena metidación, bruscamente contestó....
Cada vez que se rompe!
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