Una mujer enorme y con vestido de tirantes entra en un bar.
Levanta un brazo, lo que le permite enseñar un tremendo sobaco peludo.
Mira a todos los tios que habia alli sentados y les dice, "Es que nadie me va a invitar a un trago?".
Todo el mundo se queda callado y hace por ignorarla, excepto un borracho que estaba al final de la barra que, dando un manotazo en
la barra, proclama
"Yo le pago un trago a la bailarina".
La tipa se pide un whisky solo y se lo hinca de un trago. Tras de lo cual se vuelve a dirigir a los clientes del bar y, levantando de