- Córteme ese chorizo en rajas pequeñas.
El charcutero empieza a cortar y a cortar y cuando lleva un rato pregunta:
- ¿Ya?
- No, no, siga que ya le diré yo.
El charcutero sigue y cuando le queda ya casi solo un culito del chorizo dice el tío:
-Pare, pare, esa es la raja que quiero