Después de un largo período sin crimen, Superman
se estaba sintiendo aburrido, y quiso salir a celebrar...
Entonces, llamó a Batman para preguntarle si quería ir a algún club para levantarse algunas hembritas. Pero Batman dijo que Robin estaba enfermo y que tendría que cuidarlo.
Un poco defraudado, Súperman llamó al Hombre Araña para ver si quería tomarse unas cervecitas. Pero el Hombre Araña le dijo que tenía una cita con Gatúbela.
Como último recurso, Súperman voló al departamento de la Mujer Maravilla a ver si ella estaba libre.